Sabores y saberes, recuperación de historias locales a través de las huertas

Este difícil momento de pandemia nos lleva replantear  y re direccionar nuestras acciones en busca de esa relación con la tierra  y aprendizajes colectivos. Desde espacios como la biblioteca Pública Kankuaka, buscamos explorar nuevas formas de intercambio, de conocimiento, desde las vivencias u experiencias " la idea es que los niños recurran a sus mayores y aprendan […]

octubre 7, 2020

By GAB

Este difícil momento de pandemia nos lleva replantear  y re direccionar nuestras acciones en busca de esa relación con la tierra  y aprendizajes colectivos. Desde espacios como la biblioteca Pública Kankuaka, buscamos explorar nuevas formas de intercambio, de conocimiento, desde las vivencias u experiencias " la idea es que los niños recurran a sus mayores y aprendan de los saberes de la familia. El abuelo narra cómo se sembraba antes, cómo se trata la semilla, los cuidados que tienen las diferentes plantas, con qué luna se siembra" y en este sentido hacemos un rescate de las tradiciones culturales a través de la siembra de lo propio y fomentamos la seguridad alimentaria de la comunidad. Construiremos memoria, con estas experiencias narradas creando podcast que dan cuenta de esas historias que queremos preservar. 

Ese ejercicio de transmisión de saberes desde la oralidad,  donde participan los niños y jóvenes alrededor de las memorias u historias de nuestros mayores, con el calor de un fogón es  fundamental en esa entrega simbólica de conocimientos, imprescindible para mantener viva nuestra cosmovisión, costumbres y tradiciones que como pueblo nos ha mantenido, siendo nuestra principal forma de resistencia y que nos negamos a perder.

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El ejercicio de transmisión de saberes desde la oralidad, donde participan los niños alrededor de las memorias e historias de nuestros mayores, alrededor de la siembra o con el calor de un fogón es fundamental en esa entrega simbólica de conocimientos, imprescindible para mantener viva nuestra cosmovisión, costumbres y tradiciones que como pueblo nos ha mantenido.

Enseñarle a los niños a recuperar las prácticas ancestrales de siembra y valorar el conocimiento de nuestros mayores, es una forma de crear conciencia sobre esa visión propia de salvaguardar nuestro pueblo, nuestra autonomía y seguridad alimentaria. Que ellos sean capaces de vivenciar y hacer todo el proceso desde lo espiritual y lo físico de la siembra; en el tema de preparación de la semilla hasta la preparación de la tierra, siguiendo las orientaciones de nuestros mayores haciendo los respectivos cumplimientos ordenados desde el origen, es garantía de nuestros planes de vida como pueblo.

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